Nombre: Pablo García Bringas
Organización: Universidad de Deusto
Cargo: Director de Relaciones Universidad-Empresa
Vamos desvelando día tras días todos aquellos profesionales que van a participar en el Hyperautomatización & IA Summit Por primera vez un foro intenta enfocar la Hyperautomatización en su totalidad, desde las personas, las tecnologías base de automatización de procesos, a la IA, el gobierno de las automatizaciones y mucho más. Hoy presentamos a Pablo García Bringas de la Universidad de Deusto.
Háblanos un poco de ti de tu trayectoria profesional
Soy Profesor Catedrático de Universidad en Ingeniería Informática e Investigador Principal, con una trayectoria de más de 28 años en investigación, tecnología e innovación.
Mi trabajo ha estado siempre muy vinculado a la Inteligencia Artificial, la Ciberseguridad, los Sistemas Operativos, las Matemáticas y la transferencia tecnológica.
He tenido la oportunidad y la inmensa fortuna —y también el vértigo— de crear y dirigir equipos de investigación, un centro tecnológico, programas de máster, numerosos proyectos de I+D, y departamentos de primera línea de la Facultad. He sido Director de DeustoTech – Deusto Institute of Technology, Director de Investigación de la Facultad de Ingeniería, responsable de DeustoTech Computing – S3Lab, y Vicedecano de la Facultad; a lo largo de prácticamente dos décadas. Actualmente lidero el grupo de investigación Deusto for Knowledge – D4K, especializado en Inteligencia Computacional Aplicada, y heredero de S3Lab.
Mi investigación y la de mi equipo se ha centrado especialmente en Machine Learning aplicado a ciberseguridad y procesos industriales, con algún escarceo en genómica y proteómica, y también en procesos del sector energético. En números, eso se ha traducido en más de 300 publicaciones científicas internacionales, 28 tesis doctorales dirigidas, y proyectos de investigación y transferencia por más de 30 millones de euros (15 como investigador y otros 15 como Director).
Digamos que llevo bastantes años intentando que la tecnología funcione, que aporte valor real y que no se quede sólo en una presentación bonita con muchos colorines y poco contenido.
En cualquier caso, lo más relevante ha sido acertar a acompañar a un nutrido grupo de jóvenes profesionales (ya no tan jóvenes, algunos), ingenieros doctores, bien endurecidos, que ahora mismo se encuentran liderando entidades de primer nivel global, desde el buen hacer técnico y desde unos valores muy particulares. Éste es mi principal orgullo.
¿Piensas que las empresas y las instituciones tienen una cultura adecuada para abordar proyectos de Hyperautomatización?
En general, diría que estamos mejor que hace unos años, pero todavía lejos de donde deberíamos estar. Muchas organizaciones quieren hiperautomatización, Inteligencia Artificial y eficiencia, pero a mundo sin tocar procesos, sin ordenar datos, sin revisar responsabilidades ni roles, y sin asumir que la tecnología no arregla por arte de magia lo que está mal diseñado de base. A este respecto, el aprendizaje sistemático de la organización es la clave, de forma que si una organización no sabe aprender, sistemáticamente, como organización, va a tener serias dificultades en el mundo que viene.
La hiperautomatización exige una cultura bastante madura: visión estratégica, capacidad de rediseñar procesos, gobierno del dato, seguridad, evaluación del impacto y, sobre todo, talento y confianza. No basta con comprar herramientas. De hecho, comprar herramientas suele ser la parte fácil. Lo difícil es saber para qué, con qué datos, bajo qué reglas, con qué riesgos y con qué personas. Y luego están los cómos, lo que marca la diferencia. También se debe contemplar cómo poner en valor a las personas dentro de la organización; el reto no deja de ser suyo.
También hay que perderle el miedo a una idea incómoda: automatizar un mal proceso sólo consigue que el desastre vaya más rápido. Por eso, antes de hablar de hiperautomatización, hay que hablar de estrategia, criterio, método y gobernanza.
Diría que los nuevos retos parece que están llamados a hacernos más humanos, más valiosos que nunca
¿Cómo estáis enfocando la Hyperautomatización en tu organización?
Desde la universidad y tanto desde la docencia como desde la investigación lo enfocamos con una mirada muy aplicada, pero también crítica. La hiperautomatización no puede reducirse a poner IA encima de cualquier proceso y esperar resultados espectaculares. Tiene que partir de problemas reales, datos fiables, procesos bien entendidos y una evaluación seria del impacto. Sin dejar de poner en valor a la persona, y poniendo la IA al servicio de las personas, no al revés.
Los retos principales son bastante claros: calidad y disponibilidad de datos, integración con sistemas existentes, ciberseguridad, explicabilidad, cumplimiento normativo, resistencia cultural y formación de las personas. Y luego está el reto más difícil de todos: distinguir entre innovación real y ruido. Porque ahora mismo hay mucho ruido. Muchísimo. No son pocas las personas y las organizaciones expertas en aplicación productiva de IA que conozco de cerca que prefieren evitar todo tipo de foto.
Has apoyado el evento desde el principio… ¿Por qué el HIA Summit es tan importante?
Porque hace falta un espacio donde hablar de hiperautomatización e Inteligencia Artificial con ambición, pero también con realismo, y desde luego con un objetivo transformador de la realidad hacia el bien común. El HIA Summit es importante porque reúne a empresas, instituciones, expertos tecnológicos, investigadores y profesionales que están intentando responder a una pregunta muy concreta: cómo convertir estas tecnologías en valor real, en competitividad, en productividad, y en riqueza y bienestar.
Estamos en un momento en el que todo el mundo habla de IA. Eso está bien, pero no es suficiente. Hay que pasar del entusiasmo a la ejecución, del piloto aislado a la transformación sostenible, y del discurso genérico a los casos concretos. Y ahí eventos como HIA tienen mucho sentido.
Además, este tipo de encuentros ayudan a separar el grano de la paja. Y en IA, sinceramente, hay bastante paja. Por eso es importante crear espacios donde se pueda debatir con fundamento, compartir experiencias, mostrar avances reales y también decir, cuando haga falta, que no todo lo que lleva IA en el nombre es inteligente.
Para mí, apoyar el HIA Summit es apoyar una conversación necesaria: cómo usar la Inteligencia Artificial y la hiperautomatización para mejorar organizaciones, servicios y decisiones, sin perder de vista que la tecnología debe estar al servicio de las personas y de la Sociedad, no al revés.
